Resumen:
La perspectiva de la Administración pública en el tiempo de la sociedad global, tiene facetas importantes de referencia para situar el lugar que ocupa en la construcción y el desarrollo de los sistemas de vida, los cuales son elementos activos que se nutren con la aportación de las capacidades individuales, colectivas y organizativas que sustentan
los movimientos articulados de las relaciones vivas que caracterizan a una comunidad. Éstos son fruto de las interacciones que maduran con base en la intencionalidad y axiología de los actores sociales y políticos, los cuales reflejan cómo la coincidencia
o divergencia de los intereses, es la pauta para situar la acción pública en la sociedad, la economía de mercado y los espacios de la vida política. Los sistemas de vida aluden a las capacidades y proyectos que se invocan para dar cumplimiento a los objetivos y metas que se estructuran en la sociedad civil y que tienen impacto en la orientación
de las decisiones colectivas, porque son influidas por diversas organizaciones que, en un esquema de abajo hacia arriba, dan vida a la democratización del poder.
En una dinámica intensa, los sistemas de vida indican cómo las personas, las agrupaciones, las reglas de convivencia, las aptitudes colectivas, los propósitos comunes y las estrategias de acción son la constante más organizada y sobresaliente
en el mundo de la pluralidad democrática. Ante ésta situación, la Administración pública enfrenta realidades en las cuales la energía multiplicadora de las organizaciones de la sociedad, juega un papel activo en la definición y el cumplimiento de las metas colectivas.